Cómo prepararte una entrevista de trabajo y demostrar tus habilidades (guía con ejemplos)

Cómo prepararte una entrevista de trabajo y demostrar tus habilidades (guía con ejemplos)

Author
Alba Hornero
Cofundadora y Product Builder
Última revisión: 21 de noviembre de 2025
25 min de lectura
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Cómo prepararte una entrevista de trabajo y demostrar tus habilidades

Tienes una entrevista pronto y quieres llegar preparado. No quieres improvisar ni quedarte en blanco cuando te pregunten por tus habilidades, y sabes que lo harán porque el reclutamiento se basa cada vez más en habilidades en lugar de títulos. Necesitas saber qué te van a preguntar, cómo te van a evaluar y cómo demostrar de forma creíble lo que sabes hacer, tanto si tienes experiencia como si estás empezando.

El problema es que mucha información sobre entrevistas es demasiado superficial: consejos ambiguos, listas interminables de “preguntas típicas” sin explicar qué es lo que buscan saber con ellas los reclutadores, o métodos que en la práctica no sirven.

En esta guía vamos a lo práctico: cómo piensa un reclutador, cómo te evalúa y cómo preparar respuestas que sí funcionan.

Aquí aprenderás:

  • cómo prepararte una entrevista de trabajo paso a paso.
  • cómo se evalúan habilidades blandas y técnicas durante una entrevista.
  • cómo demostrar tus habilidades en una entrevista (con ejemplos).
  • cómo responder entrevistas por competencias usando el método STAR y alternativas.
  • qué tipos de pruebas de habilidades hay y cómo superarlas.

Cómo te evalúan realmente los reclutadores en una entrevista de trabajo

La mayoría de candidatos piensa que una entrevista se evalúa solo por lo que dices o lo que has hecho. No es así. Te evalúan por cómo piensas, cómo estructuras, cómo decides, cómo reaccionas ante la incertidumbre y cómo te comportas mientras hablas.

Un reclutador entrenado busca señales, patrones y evidencias.

Señales de comportamiento que analizan en una entrevista

El comportamiento es el indicador más fiable de tus habilidades blandas. Se mide con:

  • Cómo gestionas la claridad cuando no entiendes una pregunta.

Un candidato fuerte se asegura de entender y controlar la conversación. Si no entiendes algo, pregunta:

“Antes de responder, ¿te refieres a X contexto o Y?”

Esto demuestra pensamiento crítico, autocontrol y orientación a la precisión. Si das muchas vueltas o respondes algo que no te pidió, pierdes la atención del entrevistador.

  • Cómo estructuras tu pensamiento en tiempo real.

Los entrevistadores observan si eres capaz de ordenar tus ideas de forma concisa y sin desbordarte. Una estructura clara cuando comunicas algo (contexto → acción → resultado) es señal de madurez profesional.

  • Conductas de escucha activa.

Escucha activa no es asentir. Es responder exactamente a lo que te preguntan y no lo que querrías contar.

  • Regulación emocional y gestión del estrés.

Si una pregunta te pilla por sorpresa, buscan tu reacción. No importa que tardes dos segundos en pensar; importa que no entres en pánico.

  • Cómo justificas decisiones

No les importa que tomases la decisión “correcta”, sino que puedas explicar el razonamiento detrás, las opciones que barajaste y por qué elegiste una y no otra.

Cómo evalúan habilidades blandas en entrevistas de trabajo (con ejemplos de las más importantes)

Las habilidades blandas son muy difíciles de evaluar a pesar de ser visibles incluso cuando no te das cuenta. Tu respuesta importa, pero la forma de construirla y expresarla es la verdadera evidencia.

Estas son las habilidades blandas que más buscan las empresas hoy en día y cómo se evalúan, con esta información sabrás qué ejemplos prepararte:

Cómo evalúan tu comunicación en una entrevista de trabajo

La evalúan por cómo haces que el otro entienda lo esencial sin perderse por el camino. Buscan:

  • Orden mental: contextualizas, desarrollas y cierras cada idea.
  • Precisión: usas palabras que aportan detalles, no palabrerío ambiguo que huele a humo.
  • Concisión: hablar por hablar o divagar demasiado penaliza mucho, ve al grano y ten las cosas claras.
  • Capacidad de adaptar el mensaje: si adaptas tu comunicación y la forma de explicar algo según quien tengas en frente.

Cómo evalúan tu pensamiento crítico en una entrevista de trabajo

Evaluado por tu capacidad de cuestionar, analizar y justificar. Esto lo ven si:

  • Haces preguntas inteligentes cuando algo no está claro.
  • Justificas decisiones con lógica y no “porque siempre se ha hecho así”.
  • Identificas riesgos y alternativas.
  • Separas hechos de opiniones.

Cómo evalúan tu adaptabilidad en una entrevista de trabajo

La adaptabilidad es una habilidad esencial en el contexto actual, debido a la velocidad a la que cambia la tecnología y los procesos, y surgen herramientas nuevas. La evalúan observando cómo adaptas tu comportamiento ante cambios, presión o imprevistos.

Cómo evalúan tu capacidad de análisis y resolución de problemas en una entrevista de trabajo

La evalúan por cómo piensas, no por si recuerdas una fórmula. Buscan señales de si:

  • Defines el problema antes de actuar.
  • Identificas causas y no solo síntomas.
  • Razonas con datos, evidencias o patrones.
  • Explicas tu proceso, no solo la solución.

Cómo evalúan tu capacidad de colaboración y trabajo en equipo en una entrevista

Esta habilidad se evalúa por cómo hablas de otras personas y los ejemplos que des de situaciones reales en las que has tenido que trabajar con ellas. Siempre hay tensiones entre equipos, la clave está en entenderlas y resolverlas. Buscan saber:

  • Cómo negociaste roles, prioridades o expectativas.
  • Cómo manejaste desacuerdos sin destruir relaciones.
  • Si reconoces tu responsabilidad en los problemas.
  • Si tuviste en cuenta las necesidades y objetivos de otros equipos.

Cómo evalúan tu liderazgo en una entrevista de trabajo (aunque no tengas que gestionar personas)

Se evalúa tu capacidad de influir en los demás de manera positiva, con señales de cómo:

  • Movilizas a otras personas de tu equipo o de otro equipo sin autoridad sobre ellos.
  • Tomas decisiones cuando nadie sabe qué hacer.
  • Proteges al equipo en situaciones difíciles.
  • Escalas conflictos con sentido común.

Cómo se evalúan habilidades técnicas en las entrevistas de trabajo

Antes de nada, permíteme dejar una cosa clara: las habilidades técnicas no se evalúan solo en pruebas técnicas. Que “hagas bien el ejercicio” es lo de menos. Los reclutadores y, sobre todo, los responsables técnicos analizan tu precisión, tu razonamiento, tu forma de simplificar, tu rigor y tu criterio. Las pruebas prácticas solo sirven para confirmar lo que ya han visto previamente en tu comportamiento.

Qué evalúan los reclutadores antes de entrar en la parte técnica

Mucho antes de que te den un ejercicio, los responsables de selección ya están evaluando tus competencias técnicas cuando hablas de tus proyectos y responsabilidades. Se fijan en:

  • Cómo explicas qué problema resolvías: empieza siempre hablando del problema, no empieces por la herramienta.
  • Cómo diferencias lo que hiciste tú de lo que hizo el equipo: normalmente hablamos en plural porque rara vez conseguimos cosas de manera aislada, pero es importante que separes tus contribuciones. Si todo es “lo hicimos”, no pueden evaluar tu nivel real.
  • Cómo narras errores técnicos o decisiones difíciles. Lo interesante no es ocultar errores que cometiste, sino analizarlos y extraer aprendizajes. Eso es una señal directa de experiencia.
  • Cuánta precisión hay en tu lenguaje: cuantos más detalles relevantes des, mejor.

En roles no técnicos (producto, marketing, ventas, operaciones), la “técnica” no es una herramienta, sino tu criterio profesional. Si hablas de priorización, quieren ver si sabes equilibrar valor e impacto. Si hablas de campañas, quieren ver si entiendes métricas, hipótesis y objetivos. Si hablas de atención al cliente, quieren ver cómo navegas conflictos y cómo decides qué escalas y qué no.

La evaluación técnica se ajusta al contexto del rol, pero la lógica es la misma: evidencia, claridad, razonamiento y criterio.

Cómo evalúan los responsables de selección la profundidad real de tu experiencia

Un evaluador técnico detecta profundidad haciendo preguntas de seguimiento sobre ejemplos muy concretos.

Si dices que dominas algo, observarán cómo reaccionas cuando preguntan “¿qué problema concreto resolviste con esa herramienta?”; “¿por qué la elegiste y no otra?”; “¿qué harías distinto si lo implementaras hoy?”.

Si la respuesta se mantiene clara, concreta y razonada demuestras un dominio real de la habilidad. Pero si la conversación se desinfla en cuanto bajan al detalle, se quedan con la impresión de que has inflado tu nivel (por eso es importante prepararse bien).

Cómo evalúan tu capacidad de aprender tecnología y herramientas nuevas

Nadie espera que lo sepas todo, lo que importa es que no dejes de tener interés por aprender. Para ello, además de mirar tu formación, en una entrevista buscan señales de cómo:

  • Te autogestionas para aprender una herramienta, tecnología o proceso nuevo para ti.
  • Contrastas fuentes.
  • Identificas lo esencial cuando estás empezando.
  • Aplicas lo aprendido en un proyecto real.
  • Gestionas incertidumbre cuando no tienes toda la información.

Una frase típica que sube la evaluación sería:

“En ese momento no conocía esa herramienta, pero investigué, monté un experimento pequeño y validé si encajaba con el problema que teníamos que resolver.”

Tipos de entrevistas y cómo demostrar tus habilidades en cada una

Cuando te sientas delante de un responsable de selección, no estás “charlando” por muy cómodo/a que te haga sentir. Estáis evaluándoos. Ellos quieren obtener información muy concreta sobre tu forma de trabajar, y tú sobre la suya.

El mayor error que puedes cometer es no identificar los tipos de preguntas que te están haciendo ni la intención que hay detrás.

La clave está en reconocer qué formato de entrevista está haciendo el entrevistador, qué información intenta extraer y qué parte de tu comportamiento está evaluando.

A continuación te explico cómo funcionan las principales categorías de preguntas que aparecen en entrevistas: por qué las hacen y qué esperan “ver” a través de tus respuestas.

Entrevista por competencias: qué demostrar y cómo responder

Las preguntas por competencias no son preguntas “sobre ti”; son preguntas sobre momentos concretos donde tuviste que comportarte de una manera determinada. Este tipo de entrevista parte de la premisa de que tu comportamiento pasado es el mejor predictor de tu comportamiento futuro.

Cuando te hacen una pregunta del tipo “Cuéntame una situación en la que…”, lo que buscan es observar tres cosas:

  1. Si entiendes el problema que estabas intentando resolver.
  2. Cómo tomaste decisiones.
  3. Qué impacto tuvieron tus acciones.

Un evaluador entrenado puede identificar señales claras de colaboración, análisis, pensamiento crítico, gestión emocional o liderazgo sin necesidad de que las menciones nunca.

Entrevista situacional (hipotética): cómo plantear buenas respuestas

Las preguntas tipo “¿Qué harías si…?” no son tan inocentes como parecen. A diferencia de las preguntas por competencias, aquí no quieren medir qué hiciste, sino cómo piensas ante un escenario incierto, cómo priorizas cuando faltan datos y qué riesgos eres capaz de identificar sin que te los señalen.

Un candidato que entiende bien el problema hace algo que casi nadie hace: pedir más detalles, no conformarse con lo primero que le dan. Intenta aterrizar la situación antes de responder y verbaliza sus supuestos. Esto demuestra que no actúa impulsivamente.

No te centres en “acertar la respuesta correcta”, sino en mostrar tu proceso mental. Las empresas buscan patrones de pensamiento: si contemplas alternativas, si sabes equilibrar impacto y esfuerzo, si no pierdes la calma cuando el contexto es ambiguo…

Cuando respondes con frases vacías del estilo “yo intentaría comunicarme bien”, no das ninguna información útil. Cuando explicas cómo analizarías la situación, ya estás demostrando habilidades sin nombrarlas.

Entrevistas de RRHH vs entrevistas con managers: qué cambia en la evaluación

No evalúan lo mismo porque no buscan lo mismo.

En una entrevista con RRHH, el foco está en verificar si tu forma de trabajar encaja con el tipo de entorno al que vas a entrar. Aquí importa la coherencia entre tus historias, tu claridad explicando situaciones difíciles y tu encaje la cultura empresarial.

Cuando pasas a hablar con el/la responsable del equipo, la entrevista cambia de color. Aquí la conversación se vuelve más concreta, más profunda y más exigente. El manager evalúa criterio, decisiones, conocimiento funcional y cómo operas realmente cuando estás trabajando. Una respuesta que impresiona a RRHH puede desinflarse en dos preguntas de seguimiento con un manager. Aquí se centran en evaluar más tu encaje con el puesto de trabajo y el nivel que necesitan.

Ambos evalúan habilidades, pero desde ángulos completamente distintos. Y en cada uno, el entrevistador usa preguntas diferentes para llegar a lo mismo: entender si eres fiable, competente y capaz de aportar valor en su contexto.

Pruebas que evalúan habilidades en procesos de selección

Las pruebas no son un “extra” del proceso: son la parte donde la empresa obtiene señales más limpias sobre cómo trabajas. En una entrevista puedes sonar preparado y mostrar tu forma de pensar; en una prueba, no puedes esconder tu forma real de ejecutar.

Lo importante aquí es comprender qué intenta medir cada prueba y qué parte de tu funcionamiento profesional queda expuesta.

A continuación te explico las pruebas más comunes, cómo funcionan y qué está observando exactamente un reclutador mientras las haces.

Pruebas situacionales (Situational Judgement Tests): ejemplos, lógica y cómo prepararte

En una prueba situacional te plantean un escenario (normalmente un problema que podría ocurrir en el puesto) y te piden que elijas la mejor respuesta entre varias opciones. No buscan que aciertes como si fuera un examen, sino, de nuevo, que demuestres cómo analizas la situación, cómo priorizas y qué valoras cuando tomas decisiones.

La lógica de estos tests es que cada respuesta representa un estilo de actuación. Una opción suele ser impulsiva, otra evita el conflicto, otra se centra en el cliente, otra prioriza eficiencia, otra recurre al manager para todo… El evaluador quiere ver qué patrón sigues tú.

Por ejemplo:

“Un cliente os escribe enfadado porque nadie ha contestado en 48h. Tú no tienes toda la información. ¿Qué haces?”

¿Qué busca el reclutador?

Saber si tu forma de actuar encaja con el estilo de trabajo del equipo: si eres prudente o impulsivo, si pides ayuda en exceso, si te anticipas, si tomas responsabilidad o si evitas conflictos.

¿Cómo te preparas?

No memorizando respuestas, sino entendiendo el rol: qué se valora, qué riesgos son críticos y qué comportamientos son deseables.

Role plays y simulaciones: negociación, comunicación y priorización

Un “role play” es una simulación controlada para observar cómo interactúas con otra persona cuando hay intereses, tensiones, incomodidad o ambigüedad.

Aquí no importa que digas “tengo buena comunicación” o “sé negociar”. Lo que importa es cómo te comportas cuando la conversación se pone difícil.

Qué tipo de habilidades está evaluando la empresa en un role play:

  • Comunicación bajo presión: si consigues mantener el mensaje claro cuando recibes objeciones.
  • Gestión emocional: si mantienes el tono profesional, aunque la otra parte esté tensa o poco colaborativa.
  • Negociación realista: si sabes proteger tus objetivos sin romper la relación.
  • Priorización en tiempo real: si sabes cuándo insistir, cuándo ceder y cuándo buscar alternativas.
  • Escucha activa auténtica: no para asentir, sino para adaptar tu estrategia según lo que te dicen.

Ejemplo típico:

Un role play de ventas donde el “cliente” te presiona con objeciones imposibles. No buscan que vendas nada; buscan ver cómo respondes a información contradictoria, cómo mantienes la calma y si sabes avanzar la conversación sin perder credibilidad.

Ejercicios de caso: cómo demostrar razonamiento y toma de decisiones

Los ejercicios de caso son el formato más directo para evaluar tus habilidades, tanto blandas como técnicas.

Ejemplo de caso habitual:

Una empresa te da datos sobre un descenso en ventas de un producto o servicio y te pide que propongas un plan.

La mayoría de candidatos va directo a soluciones. Los mejores primero acotan el problema (“¿hay diferencias por canal?”, “¿afecta solo a un segmento?”, “¿ha cambiado la competencia?”).

A veces el caso incluye la ejecución (parcial o total) de la solución al problema en una herramienta predeterminada.

Qué observa el entrevistador:

  • Si tu pensamiento es ordenado o reactivo.
  • Si haces suposiciones razonables.
  • Si puedes explicar tu decisión sin perderte en tecnicismos.
  • Si sabes reconocer riesgos y compensaciones.
  • Si te hundes cuando falta información o si sabes navegar la ambigüedad.
  • Tu capacidad de ejecución.
Algunas empresas se aprovechan y el caso es un problema real que tienen ellos. Su intención es que los candidatos se lo resuelvan (gratis, claro). Esto es una muy mala práctica y te da mucha información sobre el tipo de empresa que es.

Tests cognitivos, de personalidad e integridad: lo que realmente miden

Estos tests suelen generar confusión porque no son entrevistas y no tienes control sobre ellos.

Es importante que entiendas que no miden “si eres bueno o malo”, sino si encajas con el rol, el tipo de trabajo y el nivel de exigencia del puesto.

Un resultado “bajo” no significa que seas incompetente; significa que tu perfil puede encajar mejor en entornos distintos.

Tests cognitivos

Evalúan tu capacidad para razonar: velocidad de procesamiento, comprensión lógica, razonamiento numérico, abstracción.

No buscan que seas un genio, sino ver si puedes manejar la complejidad del rol. Los resultados suelen correlacionarse con el desempeño en puestos donde hay que analizar información bajo presión.

Tests de personalidad

No evalúan tu “carácter”, sino patrones de comportamiento estables: cómo tomas decisiones, cómo gestionas el conflicto, tu nivel de prudencia, tu estilo de trabajo…

Buscan algún respaldo “científico” (y lo pongo entre comillas porque la ciencia detrás de estos tests está muy cuestionada) para detectar qué perfiles que encajan mejor con ciertos roles.

Tests de integridad

Evalúan cómo respondes ante dilemas éticos, presiones o tentaciones de actuar fuera de norma. Buscan identificar si tu forma natural de actuar podría generar riesgos (errores deliberados, falta de responsabilidad, manipulación, etc.).

Cómo preparar respuestas a preguntas de entrevista para demostrar habilidades

Responder bien en una entrevista no es cuestión de memorizar un guión, sino de preparar material con el que trabajar y saber convertir tus experiencias en evidencia de tus habilidades.

Esta parte del proceso no se improvisa. Tienes que:

  • Reunir información (no solo sobre ti, también sobre la empresa).
  • Organizar tus experiencias.
  • Transformarlas en respuestas que un evaluador puede puntuar alto porque contienen exactamente lo que busca (sin mentir, claro).

Cómo investigar la empresa y el rol antes de la entrevista

Investigar no significa estudiarte la web corporativa ni memorizar unos valores que nadie usa. Tu objetivo es entender el contexto donde vas a trabajar, que idealmente ya lo habrías hecho antes para adaptar el currículum a la oferta.

Lo esencial está en tres preguntas:

  1. ¿Qué problema principal intenta resolver esta empresa para sus clientes?
  2. ¿Qué exige realmente este rol cuando la situación se complica?
  3. ¿Qué habilidades aparecen repetidas cuando lees varias ofertas similares?

Quince minutos de investigación en internet y/o redes sociales generan un mapa mental sobre el contexto de la empresa y qué historias tuyas encajan mejor con él. Esa claridad hace que los entrevistadores perciban que encajas de forma muy natural.

Método STAR con ejemplos de respuestas bien hechas

La mayoría de candidatos usa mal STAR porque, como pasa con cualquier método, se acaba convirtiendo en una plantilla sin alma. Lo más interesante de STAR no es su estructura, sino la selección del material y la claridad al contar la historia.

Cómo debe ser una buena respuesta usando STAR

  • Situación: clara, concreta, con un problema real.
  • Tarea: tu responsabilidad directa. Aquí es donde muchos se diluyen.
  • Acción: lo que hiciste tú, no el equipo entero. Y, sobre todo, cómo tomaste decisiones.
  • Resultado: impacto tangible o aprendizaje aplicable. Algo que cierre la historia.

Por ejemplo:

“Cuando entré en el equipo, el tiempo medio de respuesta al cliente era de 72 horas. Yo asumí la responsabilidad de revisar el flujo. Identifiqué que la mayor parte del retraso ocurría en la fase de verificación interna y propuse un sistema de plantillas y criterios unificados para reducir revisiones dobles. Tras implementarlo, el tiempo de respuesta se redujo de 72 a 28 horas y aumentó la satisfacción del cliente en un 17%.”

Alternativas a STAR: CAR, SOAR y cuándo usarlas

STAR funciona en la mayoría de historias, pero no en todas. Hay situaciones donde la estructura clásica se queda corta o fuerza una narrativa que no encaja bien con lo que ocurrió. Por eso existen otras dos formas de organizar experiencias que los reclutadores también reconocen: CAR y SOAR.

CAR (Contexto, Acción, Resultado)

CAR es la versión más directa y minimalista de STAR. Se usa cuando la historia es sencilla, cuando no hubo una “tarea formal” asignada o cuando el punto fuerte de la historia es la acción y su impacto, no el contexto organizativo.

Por ejemplo:

(Contexto) “En la tienda donde trabajaba, los tiempos de cobro se estaban disparando y se generaban colas enormes en horas punta. (Acción) Me di cuenta de que el problema era que abríamos la caja rápida demasiado tarde. Propuse adelantar esa apertura cuando hubiera más de tres clientes en cola y me encargué personalmente de controlarlo la primera semana. (Resultado) Las colas bajaron un 40% y los tiempos de espera se redujeron a la mitad.”

SOAR (Situación, Obstáculo, Acción, Resultado)

SOAR es la estructura ideal para historias donde el obstáculo es el elemento central: conflictos, bloqueos, fallos en cadena, recursos limitados, presión, desacuerdos, decisiones contracorriente…

Es un formato muy potente porque hace explícito lo que más interesa en una entrevista por competencias: qué haces tú cuando algo se complica.

Mientras STAR se centra en el flujo general de la acción, SOAR pone foco en el punto de fricción: ahí es donde se evalúan habilidades como resiliencia, adaptabilidad, pensamiento crítico, gestión emocional o capacidad de influencia.

(Situación) *“Estábamos lanzando una campaña nueva y el equipo de diseño iba con dos semanas de retraso. (*Obstáculo) *El problema no era el retraso en sí, sino que nadie entendía el motivo real ni se atrevería a escalarlo por miedo a tensiones entre departamentos. (*Acción) *Pedí una reunión breve para clarificar dependencias, identifiqué que el retraso venía de un cuello de botella externo y propuse dividir entregables en dos fases. También hablé con la responsable de diseño para acordar un canal de comunicación más directo. (*Resultado) El lanzamiento salió en la fecha prevista y acordamos un sistema de checkpoints que redujo retrasos similares durante el siguiente trimestre.”

Cómo elegir entre STAR, CAR o SOAR

Es mucho más fácil si piensas en qué parte de la historia quieres que el evaluador “vea”:

  • STAR: cuando la historia tiene un desarrollo claro, con un antes y un después.
  • CAR: cuando no necesitas tanto contexto y quieres mostrar iniciativa y ejecución rápida.
  • SOAR: cuando lo esencial de la historia es el obstáculo, la tensión o la ambigüedad.

En cualquier caso, las empresas no quieren que memorices formatos. Quieren que tengas historias que muestren tu criterio. Estas estructuras solo son un modo de iluminar la parte adecuada de tu experiencia para que el evaluador entienda que tú eres la persona que debe contratar.

Cómo construir tu banco de historias para cualquier pregunta

El error más común es preparar respuestas; lo que tienes que preparar son historias. Las preguntas cambian, pero las historias sirven para todo si están bien construidas.

Un buen banco de historias tiene tres características:

  1. Variedad de situaciones.

    Historias de conflicto, de presión, de error, de éxito, de aprendizaje, de colaboración, de priorización, de incertidumbre. Cada historia activa habilidades distintas.

  2. Material suficiente para bajar a detalle.

    Tienes que ser capaz de responder a cualquier pregunta de seguimiento sin dudar.

  3. Relevancia para el tipo de rol.

    Si vas a roles donde la ambigüedad es el pan de cada día, tus historias no pueden ser siempre situaciones perfectas con finales de Disney.

    Si vas a roles donde la ejecución es crítica, necesitas historias donde se vea cómo hiciste avanzar algo, no solo cómo lo pensaste.

Haz una lista de 8-10 momentos de tu carrera o de tus estudios donde realmente pasó algo: un conflicto, un error, una entrega imposible, un cliente difícil, un cambio inesperado, un proyecto que salió muy bien o muy mal. A partir de ahí, extrae:

  • el problema,
  • tu responsabilidad,
  • las decisiones clave,
  • el impacto,
  • el aprendizaje.

Cuando tienes ese material listo, ya no improvisas en la entrevista: eliges la historia adecuada según lo que preguntan. Es la diferencia entre sonar como alguien que “se prepara preguntas” y alguien que domina su trayectoria.

No memorices respuestas, prepara historias

Prepararte bien para una entrevista no es cuestión de memorizar respuestas ni de “sonar perfecto”. Es entender qué están evaluando, qué evidencia necesitan ver y cómo contar tu experiencia de forma clara, honesta y profesional. La mayoría de candidatos llega improvisando; tú puedes llegar con intención, con historias que realmente demuestran tu valor y con la tranquilidad de saber qué está midiendo cada pregunta.

Y esto no empieza en la entrevista: empieza mucho antes. Empieza en cómo cuentas tu trayectoria, cómo ordenas tus ejemplos, cómo identificas tus habilidades reales y cómo te entrenas para expresarlas con claridad. Ese trabajo de autoconocimiento, de diseño narrativo y de claridad profesional es exactamente la base de CandyCV: ayudarte a entender qué aportas, cómo lo has demostrado ya y cómo comunicarlo de una forma que te haga avanzar.

Preguntas frecuentes sobre entrevistas de trabajo y habilidades

1. ¿Qué habilidades buscan más los reclutadores en una entrevista de trabajo?

Depende del rol, pero hay seis que aparecen siempre: comunicación clara, pensamiento crítico, resolución de problemas, colaboración, adaptabilidad y aprendizaje continuo. No se evalúan porque las digas, sino porque se vean en cómo explicas tus experiencias, cómo justificas decisiones y cómo respondes ante preguntas difíciles.

2. ¿Cómo prepararme una entrevista de trabajo si la tengo mañana?

Enfócate en tres cosas: revisar la empresa y el rol, preparar 4 o 5 historias que demuestren tus habilidades y practicar cómo explicarlas con claridad. Necesitas entender el contexto y saber explicar cómo trabajas.

3. ¿Cómo responder si me preguntan por mis puntos débiles o errores?

No sirve decir “soy perfeccionista”. Un evaluador quiere ver autoconciencia y aprendizaje. Explica un error real, qué pasó, qué hiciste para corregirlo y cómo cambió tu comportamiento después. Eso demuestra madurez profesional y credibilidad.

4. ¿Qué preguntas por competencias suelen hacer y cómo se responden?

Las más comunes empiezan con “Cuéntame una situación en la que…”. Suelen pedir ejemplos de conflicto, presión, priorización, errores o trabajo en equipo. No buscan frases genéricas: buscan contexto, tu responsabilidad, tus decisiones y el impacto. Lo más útil es tener preparado un banco de historias que puedas adaptar.

5. ¿Qué pruebas me pueden hacer en una entrevista de trabajo?

Lo más común son: pruebas situacionales, role plays, ejercicios de caso y tests cognitivos o de personalidad. Cada una mide algo distinto: criterio, comunicación, razonamiento o ajuste al rol.

6. ¿Qué hago si no sé responder una pregunta técnica o situacional?

No improvises desde la ansiedad. Explica cómo pensarías el problema, pide aclaraciones y verbaliza tu razonamiento. Lo que busca el entrevistador no es que memorices la respuesta correcta, sino ver cómo razonas cuando no tienes toda la información.

Somos dos ingenieros que nos preocupamos por la calidad, el gusto y hacer las cosas bien. Queremos que consigas el trabajo que quieres, de forma simple y directa. Es por eso que estamos construyendo CandyCV para ayudarte a crear un currículum excelente y conseguir un trabajo gratis. Si nos das una oportunidad (y feedback!), estaremos eternamente agradecidos 😊

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Alba Hornero

Cofundadora y Product Builder

Como cofundadora de CandyCV y directora de productos para RR.HH., he desarrollado herramientas ATS, optimizado procesos de contratación y entrevistado a cientos de reclutadores. Escribo personalmente cada artículo con la intención de darte consejos reales y efectivos para ayudarte a conseguir tu próximo trabajo.

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